• Rodolfo Mendoza

¿POR QUÉ GUATEMALA VA TAN LENTO EN LA VACUNACIÓN?

Actualizado: jun 16

La principal razón es que no hay vacunas en el país, y esto se debe a estas razones:


1) Se le apostó a asegurar vacunas a través del mecanismo Covax, creyendo que cumpliría con el ofrecimiento de entregar dosis suficientes para el 20% de la población. Covax no pudo cumplir con lo ofrecido a todos los países, porque su principal producción se encuentra en India, el foco del mayor contagio en los últimos meses, y su gobierno, en vez de producir para otros países, ha priorizado la vacunación a su población.


Covax es una iniciativa idealista, solidaria y altruista que sonaba bien cuando era una idea inspiradora, pero se chocó con la realidad cuando trató de implementarse. La burocracia la ahogó, así como la necesidad de los países grandes de inmunizar a su población lo antes posible y levantar los confinamientos. Los países donantes compraron las vacunas para sí y priorizaron a su población, como cualquier gobierno con recursos lo hubiera hecho, dejando a la iniciativa sin capacidad de conseguir dosis para distribuir entre los demás países. La lección aqui es que en tiempos de crisis los líderes que resuelven son pragmáticos, no idealistas.


2) Se evitó la compra directa de las primeras vacunas que fueron aprobadas, Pfizer y Moderna, porque necesitaban ultracongelación. El Salvador, Costa Rica y Panamá si compraron de ellos, y adaptaron su cadena de frío, mientras que Guatemala prefirió no hacerlo.


3) En un inicio Guatemala se mantuvo lejos de las vacunas rusas y chinas, mientras otros países como México, Argentina o Chile hacían acuerdos con ellos. El gobierno terminó adquiriendo la vacuna Sputnik, pero tarde, por lo que estamos en la cola, a la espera de la buena fe de los rusos para recibir más cargamentos. Las vacunas chinas, que son las que se aplican mayormente en El Salvador, no son vistas con buenos ojos por nuestras autoridades ni tendrían autorización para distribuirse en el país.


¿QUIÉN ES EL CULPABLE DE ESTA TARDANZA?


Hasta ahora no he escuchado a nadie dentro del gobierno aceptar el error del retraso, a pesar que es evidente, ni tampoco de señalar específicamente a un chivo expiatorio. Cuando se les cuestiona, dicen que así está todo el mundo y que los países grandes acaparan las vacunas. Es decir, culpan a las circusntancias. En alguna oportunidad me pareció que la Ministra de Salud dijo que debía negociarlas el Ministro de Relaciones Exteriores, o al presidente responsabilizar al Dr. Asturias de CoPreCovid. Creo que el error de fondo es no haber tenido a alguien responsable de la adquisición de las vacunas, y eso se origina en el mismo Presidente, como el líder del Ejecutivo. Mi opinión es que no vieron el momento ni se prepararon a tiempo, como que hubieran pensado que alguien más lo haría.


Pero es importante dejar claro que el retraso no se debe a la ausencia de legislación, falta de fondos ni escasez de vacunas. Todo eso se hubiera logrado antes con voluntad. Se debe a no haber priorizado desde el año pasado la adquisición de la vacuna, que todos sabíamos que sería el principal tema en el mundo para el 2021 y la clave de la reactivación económica y del fin de la pandemia.


LA SITUACIÓN ACTUAL DE LOS CONTAGIOS


El estancamientos de casos que se observó por tres semanas parece que ha dado lugar al inicio de una leve alza, que podría ser imperceptible si no se observa con detenimiento la curva de contagios. Por el momento podemos afirmar que aún continuamos en la meseta luego de la “tercera ola”, pero las proyecciones preven un leve aumento de casos a través del mes de junio, que no será suficiente como para estorbar la actividad comercial o laboral, pero con un aumento más pronunciado a finales de junio y el mes de julio. No se espera un rebrote fuerte en los próximos días, pero éste podría venir en unas semanas más si la tendencia continúa como hasta ahora.


¿COMO VA LA ACTIVIDAD COMERCIAL?


Las visitas de consumidores hacia comercios, centros comerciales y restaurantes ha tenido un continuo incremento durante este año, y por ahora se sitúa alrededor de un 90% de lo observado en tiempos previos a la pandemia. Esto representa una de las actividades más altas de toda la región latinoamericana, y se acerca a recuperar el nivel previo a Covid. Este incremento también coincide con el índice de confianza de la actividad económica que publica el Ministerio de Economía. Igual suerte no se corre con la movilidad de trabajadores hacia lugares de trabajo, en la que una quinta parte de éstos aún no retornan a trabajar en oficinas, por lo que el país se mantiene a la mitad de esta tabla en este indicador en relación a la región.




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